Las dudas y preguntas más frecuentes de los padres normalmente son las siguientes:
La especialidad de la Terapia Visual se puede considerar bastante nueva en nuestro país, no siendo así en EEUU que lleva más de 50 años realizándose y trabajando de manera multi-disciplinar con todos los profesionales que intervienen en el campo de la visión. En España muy pocos optometristas se dedican a la Terapia Visual y por esta razón es tan poco conocida.
El oftalmólogo es un médico que se dedica a tratar enfermedades oculares y a asegurarse que los ojos están sanos y ven correctamente. El optometrista es un profesional funcional que se dedica al cuidado de la visión primaria, es decir, se preocupa que el paciente tenga la calidad y la cantidad de visión adecuada para poder realizar su trabajo visual sin problemas. No todos los optometristas son funcionales y se dedican a la Terapia Visual, existen muchas especialidades como son las lentes de contacto, baja visión, visión infantil, visión y aprendizaje, ojos vagos, estrabismos, etc. El papel del optometrista es la de evaluar las habilidades visuales del paciente para evitar que aparezcan problemas como fatiga, falta de atención, problemas de coordinación ojo-mano, ojos vagos, etc.
Es un tipo de tratamiento que esta diseñado para ayudar a la persona a alcanzar el máximo desarrollo de las habilidades visuales que se han encontrado deficientes durante el examen visual y que le están provocando síntomas en su trabajo escolar o profesional.
Normalmente tiene una duración de 3 – 4 meses dependiendo del tipo de problema que presente. Es muy similar similar al trabajo de fisioterapia que realizamos con todo el cuerpo, solo que en este caso lo hacemos con los ojos principalmente. El programa que se realiza es totalmente individual según las necesidades del individuo. Normalmente la terapia se realiza en la oficina una vez por semana y se complementa con ejercicios para casa que debe realizar 4 – 5 días cada semana durante 15 minutos.
Las mejoras en el procesamiento de la información visual favorecen el rendimiento escolar y la lectura pero muchas veces se necesitan otros tratamientos complementarios para alcanzar las metas deseadas. El optometrista es un componente más dentro de un equipo que trabaja para ayudar al niño a conseguir su máximo potencial. No existe una disciplina o profesional aislado que pueda conseguir mejorar todas las áreas implicadas en el aprendizaje.
El primer paso para cualquier programa de Terapia Visual es hacer un examen visual completo realizado por un optometrista funcional especializado en este campo para determinar las causas del problema visual y ver si usted es un buen candidato para la Terapia Visual o cual puede ser el tratamiento más adecuado según su problema o queja visual.
El trabajo de cerca requiere enfocar y alinear hacia dentro ambos ojos para ver las letras nítidas y simples. El movimientos de coordinación de los dos ojos hacia dentro se le llama Convergencia. La convergencia se aprende y se desarrolla durante los primeros años de vida. Un problema en la coordinación de los ojos hacia dentro para mirar a objetos cercanos como el libro, ordenador, papeles, etc se le llama Insuficiencia de Convergencia. Los problemas y síntomas que puede provocar son:
Generalmente este tipo de problema no mejora únicamente con gafas o cirugía. Normalmente se necesita un programa de Terapia Visual para mejorar esa coordinación de ojos y así reducir los síntomas de fatiga durante el trabajo de cerca.
Si, por supuesto. Solo hace falta saber cuales son los parámetros normales de la visión de los niños según su edad, tener los instrumentos y los tests apropiados para realizar las pruebas, saber lo que se esta buscando y que te gusten los niños.
Es muy importante realizar una evaluación visual a los niños menores de 5 años para prevenir cualquier futuro problema visual como un ojo vago o estrabismo.
En el CEO. realizamos exámenes visuales desde el primer año de vida. Se recomienda que la primera evaluación se haga antes de los 2 años, a los 3 - 4 años y a los 5 - 6 años antes de entrar en el colegio. Normalmente las pruebas de detección las realiza el pediatra, pero muchas veces se les pasan errores refractivos leves u ojos vagos por falta de cooperación del niño.
"Mi hijo tiene 7 años y lleva parche desde hace más de 2 años porque cada vez que mejora y le quitan el parche cuando vuelve a la siguiente revisión, la visión vuelve a bajar y le vuelven a poner el parche otra vez. ¿Hay alguna manera de quitarle el parche o hasta cuando tiene que llevarlo?"
El parche se utiliza para potenciar la visión del ojo malo tapando el bueno para que no interfiera en la mejora de la visión. El problema es que si ese ojo aprende a ver solo cuando no tiene su otro ojo trabajando, es decir, sin su ojo bueno abierto, en el momento que destapamos y les hacemos trabajar a los dos al mismo tiempo, el dominante que es el bueno vuelve otra vez a ponerse por delante del malo y este vuelve a reducir y bajar su visión.
En el C.E.O trabajamos de manera activa el ojo malo pero también el ojo bueno. Cuando el ojo vago alcanza una buena visión, alrededor de un 70-80% empezamos a trabajar con los dos ojos abiertos pero haciendo que sea el ojo malo el que vea los detalles. Más tarde, trabajamos con los dos al mismo tiempo para que se “enganchen” y así evitar regresiones o que disminuya la máxima agudeza visual alcanzada.