Visión infantil

El periodo más crítico para un buen desarrollo visual son los primeros años de vida. El sistema visual se desarrolla hasta los 6 años donde se alcanza una agudeza visual de 100% a 6 metros de distancia. No podemos esperar a que nos podamos comunicar con el niño para examinar sus ojos ya que para esa edad probablemente si hay algún problema, este ya ha tenido un gran impacto en ellos.

Se recomienda que el primer examen visual completo se realice alrededor de los 2 años como prevención para detectar con tiempo cualquier anomalía que pueda estar presente. El segundo examen debería realizarse a los 3-4 años y luego a los 5-6 años antes de entrar en el colegio.

 

¿Por que deberíamos examinar a los niños antes de los 5–6 años de edad?

  • La mayoría de los problemas ocurren durante la infancia (de 1 a 6 años) pudiendo tener gran repercusión en el futuro del niño. Debemos identificar y tratar estos problemas a tiempo (errores refractivos altos y ambliopías refractivas y estrábicas).
  • El 50% de los estrabismos y ambliopías (ojos vagos) ocurren alrededor de la edad de 3 años.
  • Menos de un 10% de niños reciben un cuidado primario de la visión antes de los 2 años.

 

El examen visual general que se debe realizar a un niño comprende las siguientes áreas:

  • Agudeza visual, para detectar ojos vagos. Se utilizan optotipos especiales dependiendo de la edad del paciente.
  • Refracción, para detectar si hay alguna miopía, hipermetropia o astigmatismo no corregido.
  • Movimientos Oculares, para detectar cualquier problema en los músculos de los ojos o en el control de fijación.
  • Visión Binocular, para determinar si utiliza los dos ojos al mismo tiempo y detectar supresiones de algún ojo lo que indicaría un ojo vago o un estrabismo.
  • Salud Ocular, mediante las pupilas o evaluación de los medios detectar si existe alguna patología para remitir al médico oftalmólogo.

 

En el caso de una Ambliopía u Ojo Vago, la evaluación sería la siguiente:

  • Historia del caso, para determinar si ha habido tratamientos anteriores, parches, gafas, cambios frecuentes de graduación, etc.
  • Agudeza Visual, Para determinar el grado de ambliopía realizándolo de lejos y cerca.
  • Refracción, para determinar con que corrección se alcanza la mejor agudeza visual.
  • Fijaciones monoculares, determinar la diferencia de capacidad para fijar con un ojo y otro en las tareas visuales.
  • Alineamiento de los ejes visuales, para detectar si existe algún estrabismo que haya provocado el ojo vago.
  • Fusión sensorial, nos ayuda a determinar el grado de la ambliopía y si usa los dos ojos en algún momento. Cuanto mejor sea la fusión, mejor será el pronostico de cura funcional.
  • Salud Ocular, es importante determinar que el ojo vago no esta provocado por alguna patología.

 

La evaluación especifica en el caso de un estrabismo en un niño menor de 5-6 años comprendería además de las anteriores las siguientes áreas:

  • Medición de la desviación de los ejes visuales en lejos y cerca, es importante determinar la cantidad de desviación para el pronóstico del tratamiento y para saber cual es el mejor tratamiento para el paciente en cada caso especifico: gafas, prismas, parches, terapia visual, cirugía, etc.
  • Capacidad de fusión, de deben determinar las anomalías sensoriales (como supresiones, visiones dobles, etc) que presenta el paciente para determinar el tipo de tratamiento.
  • Refracción, se debe tener en consideración el uso de una adición de cerca en la gafa si la desviación disminuye en gran cantidad.

 

La meta es evitar que el niño desarrolle un ojo vago, que lleve el parche el menor tiempo posible (menos de 3 meses) y que mediante una corrección en gafa se corrija el estrabismo la mayor cantidad posible.

 

Existen varias claves o signos para saber si puede haber algún problema visual que no haya sido detectado en las revisiones periódicas del pediatra. Algunas de ellas son:

  • Guiños para ver cosas de lejos
  • Cierra un ojo en espacios abiertos, sobretodo en la playa
  • Se tumba al dibujar
  • Gira la cabeza o mira de reojo para ver la TV
  • Parece que no fija o tiene una mirada “pérdida”
  • Parece que desvía uno de los ojos de vez en cuando, sobretodo cuando esta cansado.
  • Historia familiar de estrabismo, ojos vagos o miopías altas.
  • Niños prematuros o con desarrollos inmaduros.
  • Ojos rojos o escozor después de hacer alguna tarea de cerca.
  • Se frotan los ojos.

 

En estos casos se recomienda realizar un examen visual completo realizado por un optometrista especializado en niños y un examen oftalmológico para descartar patologías.